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Mostrando entradas de diciembre, 2010

SHIN JIN MEI Poema de la Fe en el Espíritu de Kanchi Sosan

Penetrar la Vía no es fácil ni difícil. basta con que no haya amor ni odio, ni elección ni rechazo. Basta con que no haya ni amor ni odio para que la comprensión aparezca, espontáneamente clara, como la luz del día en una caverna. Si en el espíritu se crea una particularidad, por ínfima que sea, el cielo y la tierra quedan separados por una distancia ilimitada. Si realizamos el satori aquí y ahora, las ideas de justo y falso no penetran más en nuestro espíritu. La lucha entre lo justo y lo falso, en nuestra conciencia, conduce a la enfermedad del espíritu. Si no penetramos en el origen de las cosas nuestro espíritu se agotará en vano. La vía es redonda, pacífica, amplia como el vasto cosmos, perfecta, son la menor noción de aparecer o desaparecer. Queremos atrapar o rechazar, en verdad, ésta es la razón por la que no somos libres. No corráis detrás de los fenómenos, no permanezcáis en la vacuidad. Nuestro espíritu, cuando permanece tranquilo se desvanece espontáneamente. Si detenemos

San Do Kai. Armonía entre diferencia e igualdad

El espíritu del gran sabio de la India se ha transmitido íntimamente del Este al Oeste. Las personas pueden ser brillantes o mediocres, pero los ancestros de la Vía no son del norte, ni del sur. La fuente espiritual brilla en la luz del día, las ramificaciones pantanosas se adentran en la oscuridad. Aferrarse a los fenómenos es vivir en la ilusión. Pero pensar que todo es igual, no es el verdadero despertar. Los objetos de los sentidos se relacionan entre sí, o no se relacionan. Si se relacionan entre sí, los unimos; si no se relacionan, cada uno se queda en su sitio. Lo que vemos, varía en forma y calidad; los sonidos pueden ser agradables o molestos. La oscuridad mezcla lo que es puro y lo impuro; La luz distingue lo que es puro de lo impuro. Los cuatro elementos regresan a su naturaleza, como un niño vuelve siempre a su madre. El fuego calienta, el viento se mueve, el agua moja, la tierra es sólida. Ojo y visión, orejas y sonidos, nariz y olor, lengua y gusto; Las hojas crecen seg

Los doce innen (Enseñanza de Roland Yuno Rech)

La coproducción condicionada es otra manera de comprender el sufrimiento, las causas del sufrimiento, la manera de poner remedio y el nirvana, o sea lo que es la cesación del sufrimiento. En el Mahayana se insiste mucho en este último punto. En general, en el budismo de los orígenes, los monjes se concentraban en el estudio de las Cuatro Nobles Verdades y del Óctuple Sendero. Con el desarrollo del Gran Vehículo, cinco siglos más tarde, fue más utilizada la explicación de la realidad de la vida a través de la enseñanza de la coproducción condicionada, como una verdad relativa, que explica tanto el proceso del karma y de la transmigración en los seis mundos-los seis caminos de sufrimiento-, así como la posible liberación. Con el Mahayana y sobre todo con Nagarjuna, la coproducción condicionada es la base de una concepción más profunda de la realidad, que se llama "realidad profunda" o "absoluta", aunque esta última palabra no tiene realmente sentido. En cualquier ca